El verano siempre se carga de un aturdimiento adormecedor, el aturdimiento del calor, el aturdimiento del descanso programado, la resaca que queda de quemar los cartuchos hacía un final de año marcado en el calendario. La desazón por los días que han volado y que se consumen en un último esfuerzo para salvar el año… Seguir leyendo A menudo llueve…
